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Gimbal y GoFast: Lo que los Vídeos del USS Theodore Roosevelt Siguen sin Explicar

En 2015, pilotos de élite del USS Theodore Roosevelt grabaron objetos que el Pentágono confirmó como reales y sigue sin identificar. GoFast tiene explicación. Gimbal no. Y lo que los radares detectaron durante meses tampoco.
Gimbal y GoFast: Lo que los Vídeos del USS Theodore Roosevelt Siguen sin Explicar
Cámara infrarroja de un F/A-18 Super Hornet del USS Theodore Roosevelt capturando el vídeo UAP Gimbal en enero de 2015

En enero de 2015, pilotos de élite de la Armada estadounidense a bordo del USS Theodore Roosevelt empezaron a ver algo que no deberían haber visto. O algo que no sabían cómo explicar. O ambas cosas a la vez.

Cinco años después, el Pentágono confirmó que los vídeos eran reales. Que los objetos permanecen sin identificar. Y que no tiene explicación para lo que sus propios pilotos grabaron.

El Portaaviones que Se Convirtió en Escenario

Entre enero y febrero de 2015, el USS Theodore Roosevelt operaba frente a la costa este de Estados Unidos durante ejercicios de entrenamiento rutinarios entre Virginia y Florida. Sus pilotos de F/A-18 Super Hornet llevaban meses rastreando algo que no encajaba en ninguna categoría conocida.

Los contactos aparecían a 30.000 pies de altitud y descendían hasta el nivel del mar. Se movían a velocidades supersónicas sin producir el estampido sónico característico. Los sistemas de radar los rastreaban con consistencia, pero los pilotos no podían verlos visualmente aunque se aproximaran directamente. En ocasiones formaban grupos de varios objetos simultáneos.

Lo que precipitó el cambio de actitud no fue un avistamiento espectacular. Fue casi una colisión.

En diciembre de 2014, el teniente Danny Accoin volaba en formación a unos 30 metros del ala de su compañero cuando algo pasó entre los dos aviones rozando la carlinga. Accoin describió el objeto como una esfera que encapsulaba un cubo. Se presentó un reporte oficial de seguridad en aviación. A partir de ese momento, el fenómeno dejó de ser una curiosidad técnica para convertirse en una cuestión de seguridad operacional que exigía investigación inmediata.

Por Qué Empezaron a Verlos en 2014

Hay un detalle que raramente aparece en la cobertura de estos vídeos y que cambia por completo la narrativa.

Los pilotos no empezaron a detectar estos objetos porque aparecieran de repente. Los empezaron a detectar porque sus aviones recibieron una actualización de radar significativamente más avanzada que la que usaban desde los años 80. A medida que cada F/A-18 recibía el nuevo equipo, sus pilotos comenzaban a captar los contactos — que inicialmente descartaban como falsos positivos o ecos fantasma del sistema nuevo.

Cuando comprendieron que múltiples sistemas de radar independientes registraban exactamente los mismos contactos de forma consistente, la interpretación cambió por completo. No era un fallo técnico. Era algo real que sus radares anteriores simplemente no podían ver.

Gimbal: El Vídeo que Más Preguntas Genera

El 20 de enero de 2015, la cámara infrarroja de un F/A-18 grabó lo que se convertiría en el vídeo UAP más analizado y debatido de la historia reciente.

En la grabación, un objeto mantiene velocidad y dirección estables mientras parece rotar sobre sí mismo. Los pilotos cuyo audio quedó capturado expresan incredulidad en tiempo real. "¿Mira cómo gira ese maldito objeto?" La reacción de profesionales con miles de horas de vuelo, entrenados para identificar cualquier aeronave conocida, ante algo que no reconocen.

El nombre "Gimbal" no describe al objeto. Describe al sistema de cámara que lo grabó: un soporte pivotante motorizado que estabiliza la cámara en tres ejes compensando los movimientos del avión. Y aquí está el nudo del debate técnico.

Analistas escépticos como Mick West argumentan que la aparente rotación del objeto no es real: es un artefacto visual producido por el procesamiento infrarrojo del sistema, específicamente por un filtro de máscara no nítida que expande y contrae el resplandor de los motores del objeto según cambia el ángulo de visión. Lo que parece un objeto rotando sería, según esta interpretación, simplemente cómo la cámara procesa el calor de unos motores convencionales visto desde cierta distancia y ángulo.

Quienes defienden la anomalía señalan que esta explicación no resuelve otras características documentadas: la ausencia de estampido sónico, la maniobrabilidad registrada por radar, y el comportamiento detectado por sistemas de sensor completamente independientes de la cámara infrarroja.

No hay consenso. Después de diez años.

GoFast: La Ilusión de Velocidad y lo que Queda sin Explicar

El segundo vídeo del Roosevelt, filmado semanas después, parece mostrar un objeto moviéndose a velocidad extraordinaria a ras del océano. Durante años fue citado como evidencia de propulsión imposible.

El análisis de la NASA cambió esa narrativa. Usando los datos del visor de armas visible en el vídeo — ángulo de inclinación, velocidad de tierra del avión, distancia al objetivo — los investigadores calcularon que el objeto estaba en realidad a unos 4.000 metros de altitud, no sobre el agua. En 22 segundos recorrió aproximadamente 390 metros. Velocidad real: unos 65 km/h. Consistente con la velocidad típica del viento a esa altitud.

El objeto aparecía más frío que el océano en infrarrojo: sin propulsión térmica detectable. La impresión de velocidad extrema era producto de la velocidad del propio avión combinada con el efecto de paralaje.

GoFast tiene probablemente una explicación convencional. Pero GoFast no es el único caso documentado en esas semanas.

Lo que el Pentágono Confirmó — y lo que No Pudo Explicar

En septiembre de 2019, la Armada confirmó oficialmente que los vídeos eran auténticos y que los objetos grabados eran fenómenos aéreos no identificados. El portavoz Joseph Gradisher eligió cuidadosamente la terminología: no "OVNIs", sino UAP — Fenómenos Aéreos No Identificados — precisamente para evitar la carga cultural que desalienta a los pilotos de reportar lo que ven.

El 27 de abril de 2020, el Departamento de Defensa liberó oficialmente los tres vídeos. Su declaración fue tan notable por lo que decía como por lo que no decía: los objetos "permanecen caracterizados como no identificados". El Pentágono no reclamó origen extraterrestre. Tampoco lo descartó.

En junio de 2021, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional publicó su reporte preliminar sobre UAP. La conclusión fue la ausencia de conclusión: falta de datos suficientes para determinar si los objetos son tecnología terrestre avanzada, fenómenos atmosféricos o algo de naturaleza diferente. Pero en un número limitado de casos, los fenómenos exhibieron características de vuelo inusuales: alta velocidad, rotura de la barrera del sonido sin estampido, alta maniobrabilidad, vuelo de larga duración, y capacidad de transición entre aire y agua.

La Dimensión que Cambia Todo: Transmedium

El almirante retirado Tim Gallaudet, oceanógrafo con doctorado en su haber, vio el metraje clasificado de estos incidentes en su época de servicio activo. Su valoración fue directa: "Sabía entonces que lo que vi no era nuestra tecnología."

Lo que le llevó a esa conclusión no fue solo la maniobrabilidad aérea. Fue el comportamiento transmedium: objetos que transicionan entre el aire y el agua sin desaceleración visible, sin salpicadura, sin emisión de calor detectable.

El caso más documentado de este tipo ocurrió en 2013 frente a Aguadilla, Puerto Rico, capturado por una cámara infrarroja de la Patrulla Fronteriza. Un objeto esférico voló desde el océano hacia tierra, cruzó el aeropuerto, retornó al agua — sin desaceleración, sin salpicadura, sin estela. Segundos después resurgió, se dividió en dos objetos separados y se sumergió de nuevo.

Ningún sistema de propulsión conocido produce ese perfil de comportamiento.

Cómo Llegaron los Vídeos al Público

Hay una historia paralela que explica por qué estos vídeos existen en el dominio público y no en un archivo clasificado.

Tom DeLonge — sí, el vocalista de Blink-182 — co-fundó To The Stars Academy of Arts and Science junto al Dr. Hal Puthoff, asesor de la NASA y del Departamento de Defensa, y James Semivan, ex agente de la CIA. Fue esta organización la que obtuvo los vídeos y facilitó su publicación en The New York Times en diciembre de 2017, bajo el titular que reveló por primera vez la existencia del programa AATIP.

El Pentágono sostuvo que los vídeos habían sido filtrados sin autorización años antes. La liberación oficial de 2020 fue, en parte, un intento de "aclarar ideas erróneas del público sobre si la grabación era real o si había más contenido." La respuesta implícita: sí, es real. Y hay más que no mostramos.

Diez Años Después: Ni Explicados ni Identificados

El teniente Ryan Graves, piloto que fue testigo directo de estos fenómenos durante meses, declaró ante el Congreso algo que resume el problema con precisión: estima que solo el 5% de los avistamientos UAP llegan a ser reportados oficialmente. El 95% restante nunca se documenta — por miedo al ridículo profesional, por incertidumbre sobre los protocolos de reporte, o simplemente porque los pilotos no saben a quién contárselo.

Lo que grabaron los pilotos del USS Theodore Roosevelt en enero de 2015 tiene diez años de análisis encima. Años de trigonometría, procesamiento de imagen, debate entre expertos en sistemas infrarrojos militares, astrofísicos y analistas escépticos.

GoFast tiene probablemente una explicación mundana. Gimbal sigue sin tenerla.

Y lo que los radares detectaron durante meses, lo que pasó entre dos aviones en formación en diciembre de 2014, lo que el almirante Gallaudet vio en el metraje clasificado — eso tampoco tiene explicación.

El Pentágono lo confirmó hace años: los fenómenos permanecen no identificados. Lo que no ha confirmado es si eso le preocupa tanto como debería.


¿Te convence la explicación técnica del efecto gimbal, o hay algo en estos vídeos que las explicaciones convencionales no terminan de cubrir? Déjalo en los comentarios.